miércoles, 3 de agosto de 2016

El INCART, Instituto Nacional del Cáncer con la salud financiera deteriorada.

En el Instituto del cáncer alta tecnología asegura eficiencia tratar enfermedad
rosa 31Con una población de 1,600 pacientes y un presupuesto anual de $250 millones, el Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavárez (INCART) hace de “tripas corazón” para asegurar la eficiencia en los servicios y el mantenimiento de los equipos.
El centro estatal, que inició sus operaciones en mayo de 2013, es el más importante de los hospitales oncológicos de Iberoamérica, por las altas tecnologías usadas en el tratamiento de 14 tipos de cáncer, el moderno y eficiente diseño de su planta física y la calidad del personal médico y técnico.
No obstante, los fondos que recibe del Estado apenas alcanzan para pagar una parte de la nómina mensual.
“Nuestro presupuesto podría ser 10 veces lo que es la transferencia de fondos que nos hace el Estado”, manifestó la doctora Catalina González Pons, directora del centro de salud.
El resto de la nómina, el mantenimiento de los equipos y de la planta física debe pagarlos con ingresos propios, cuya obtención se dificulta por su característica de hospital estatal, dirigido mayormente a los pacientes de la red pública de salud.
Esos recursos propios provienen de las Administradoras Riesgos de Salud (ARS), en su mayoría del estatal Servicio Nacional de Salud (Senasa), pero las tarifas que éstas pagan son muy bajas y no alcanzan ni para cubrir los costos de los tratamientos a los pacientes.
González Pons aboga por un acuerdo entre el Estado y las ARS, para que esas empresas aumenten sus tarifas a los enfermos de cáncer.
“Es muy difícil que podamos sostener esta tecnología y darle el mantenimiento necesario y cubrir las garantías que nos aseguran seguir funcionando”, manifestó González Pons, quien lleva 40 años al servicio de la oncología del país.
Sólo por el mantenimiento de los modernos equipos de radioterapia, el centro de salud paga $30 millones anuales.
“Si no trabajamos por la sostenibilidad, no tenemos tarifas adecuadas de parte de las ARS, es muy probable que tengamos que pedirle al pueblo que pago por ello”, advirtió.
“El 80 por ciento de nuestros pacientes son del régimen subsidiado de senasa”, explicó.
Hay un 20 por ciento de pacientes de seguros privados y el 12 por ciento no tiene seguros.
“El que no tiene con que pagar le exoneramos los servicios, que son servicios muy caros, pero esta es la misión del hospital, representar a los pacientes depauperados, desprotegidos económicamente”, dijo González Pons.
El hospital es una edificación de siete pisos y 28,981 metros cuadrados de construcción, levantada en la avenida Correa y Cidrón, con una inversión superior a los $5,000 millones.
Cuenta con unos 110 médicos especialistas, de planta, gerentes de salud y coordinadores de áreas.
Asimismo, un significativo número de enfermeras, bioanalistas, terapéutas, psicólogos y los técnicos que operan los costosos equipos, comprados en Estados Unidos, Alemania y España.
Cuenta, además, con 34 áreas de consultas y 30 oficinas para médicos.
En los pisos 4, 5 y 6 están las áreas de internamientos con 96 camas.
En los demás funcionan los departamentos de imagenología, medicina nuclear, mamografía, tomografía, resonancia magnética, rayos X, rayo-oncología, salón para teleconferencia y dos salas de recuperación.
En el sexto piso, existe un jardín terapéutico, diseñado para que los pacientes tengan un lugar de esparcimiento. Un jardín terapéutico en el sexto piso.
El centro de radioncología ocupa un bloque completo en el sótano de la edificación.
El INCART ofrece servicios quirúrgicos de alta calidad en las áreas de radiooncología, oncología médica, hematología oncológica, pediatría oncológica, medicina interna, urgencias, cuidados paliativos y alivio al dolor.
También, los servicios de medicina física y rehabilitación, salud bucal, medicina complementaria y alternativa, consejo genético, y psico-oncología.
“No existe en ningún otro país un centro que, en términos tecnológico y de planta física, tenga instalaciones y facilidades como el INCART”.
LA FRASE
“El INCART está abierto para todas las clases sociales
Catalina González
Directora INCART
…y hecho
El 70% de los pacientes del INCART son mujeres
Predominan los cánceres de mama, de próstata, de ovarios, los tumores de cabeza y cuello, así como el cáncer de pulmón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario