jueves, 16 de junio de 2016

Una baja de las hormonas lleva a la depresión postparto

Trastorno

Una baja de las hormonas lleva a la depresión postparto

Marta Quéliz
martha.queliz@listindiario.com
Santo Domingo
Una baja de las hormonas lleva a la depresión postpartoRiesgo. En el peor de los casos, la mujer puede atentar contra su vida o contra la de su criatura.
La maternidad es una de las etapas más bellas en la vida de una mujer. Pero ser madre no solo es cumplir con un rol que implique amor y cuidado hacia la criatura. Es también enfrentarse a la ‘guerra’ de emociones que provocan las hormonas una vez se da a luz a un bebé.
Tristeza, irritabilidad, fatiga, insomnio, pérdida de apetito, ansiedad y otras emociones a veces leves son de los síntomas que puede provocar la depresión postparto en una mujer. En casos extremos, se llega a perder el interés por la vida.
Es así como lo plantea la ginecóloga Alba Mercedes Rojas, quien explica que, desde el punto de vista médico, la reacción obedece a la baja de las hormonas que experimenta su cuerpo luego de dar a luz. “En definitiva, las únicas responsables de la depresión post-parto son las hormonas. En unas, la situación se torna simple, en otras, tan compleja que puede tornarse peligrosa”.
De actualidad
Sobre el caso del pasado martes, el cual involucra a Raquel Reyes Pérez, una arquitecta de 28 años que, supuestamente se lanzó a las aguas del mar Caribe por el padecimiento de una depresión postparto, la especialista asegura que no descarta su afección, pero que no puede afirmar que esa sea la causa, ya que hay que tener a mano un diagnóstico para ver qué tan afectada estaba por la baja hormonal.
“Según hemos leído en los medios de comunicación, su hijo tiene ocho meses de nacido, lo que al menos yo considero un tiempo muy amplio para hablar de depresión luego del parto. Claro, hay casos que duran inclusive años, pero porque no son tratados, y según dicen sus parientes, a ella la estaban tratando. Es recomendable tratar el problema desde el principio, pues si no se hace adecuadamente puede persistir, pero como te digo, a esta madre la estaban tratando”, puntualiza.
Sentimientos
Mercedes Rojas manifiesta que
cuando este tipo de depresión no se trata, va aumentando hasta que la mujer puede no solo atentar contra su vida, sino también contra la criatura. Es algo delicado, y que amerita de tratamiento terapeútico y en ocasiones hasta a base de medicamentos o la combinación de ambos, expresa. Otro dato interesante en este trastorno, comenta la ginecóloga, es que normalmente aparece en el primer parto, pues la mujer tiende a temer a este nuevo rol. “Se pregunta: ¿Seré buena madre?, ¿cómo será mi vida a partir de ahora?, ¿sabré criar a mi bebé?, ¿qué será de mi criatura en este mundo tan convulso?... En fin, se hace una serie de interrogantes que la perturban y, que junto a la baja hormonal se adueñan de sus emociones. Ahora bien, luego del segundo parto, la intensidad del trastorno postnatal suele ser menos intenso, pues ya esa madre tiene una experiencia previa. Y según tengo entendido, era el segundo parto de Raquel”, analiza.
Sin embargo, entiende que todos los organismos no son iguales y que puede que a ella se le haya sumado esto con otros sentimientos acumulados que tal vez no expresó y entonces ese segundo parto se convirtió en detonante, especula.
Desde la óptica psicológica
Para la psicóloga Olga María Renville, este tipo de depresión debe tratarse de la misma forma que cualquier otra, aunque tiene un origen distinto que mayormente se concentra en una baja hormonal. Una buena terapia psicológica, según el caso, es lo que manda el trastorno.
“Lo primero es motivar a la paciente para que exprese su sentir y ayudarla a ver su estado desde el punto de vista positivo, de lo hermoso que es ser madre, de lo mucho que la necesita su criatura... Es importante que su pareja se involucre en el proceso”, comenta.
LAS SEÑALES QUE ALERTAN
Entre los síntomas que pueden aflorar para notar que hay este tipo de depresión figuran tristeza, cansancio, nerviosismo, irritabilidad, fatiga, insomnio, pérdida de apetito. Si esto no se atiende a tiempo, puede trascender y afectar el vínculo materno-filial, lo que puede afectar negativamente el crecimiento de la criatura, asegura.
Síntomas
Tristeza. Es el síntoma más frecuente. La madre experimenta una baja del ánimo, se siente desgraciada e infeliz, llorosa o con ganas de llorar en cualquier momento y sin razón aparente, especialmente en determinados momentos.
Irritabilidad. Se muestra irritable y agitada con su pareja, con la familia, e incluso con sus hijos y el recién nacido. Siente una cierta desorganización en sus pensamientos y algo de incapacidad para la realización de sus tareas cotidianas.
Fatiga. La depresión posparto hace que la mujer se sienta agotada, abrumada y fatigada para realizar sus primeras tareas de madre. Se siente incapaz e inútil.
Insomnio. La mujer siente dificultad para conciliar el sueño.
Pérdida de apetito. Debido a la depresión posparto, normalmente, la nueva madre no tiene tiempo ni ganas de comer, lo que puede llevarla a sentirse malhumorada y cansada. Otras madres lo hacen al revés. Comen en exceso para aliviar el malestar psicológico.
Ansiedad. La mujer teme quedarse sola con su bebé, no poder cuidarle, atenderle si está enfermo, y se siente culpable por no estar lo suficientemente “enamorada” de su bebé como debería estarlo.
Desinterés sexual. La paciente suele rechazar cualquier contacto sexual, lo cual puede generar tensión en la pareja.
Agobios. Tiene la sensación de no tener tiempo para nada. Le costará establecer nuevas rutinas frente al bebé y a la nueva situación que vive.

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