lunes, 22 de febrero de 2016

El zika en los ojos

CONJUNTIVITIS

El zika en los ojos

ES UNO DE LOS PRIMEROS SÍNTOMAS DE ESTE VIRUS

Rosanna T. Herrera / Especial para LD
Santo Domingo
El virus del zika está causando estragos en diversos países. Muchos son los órganos que toca, y los ojos no han estado lejos de su “dañina mirada”.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la conjuntivitis es uno de los primeros síntomas. También es el que lo distingue del dengue y de la chikunguya.
Para que las personas estén alerta ante la posibilidad de padecer este virus, es importante que sepan qué es la conjuntivitis, sus síntomas, tratamientos y cuidados.
La orientación al respecto la ofrecen los especialistas Yesenia Matos y Jorge Zambrano.
Para la oftalmóloga Matos, lo primero que la gente debe tener claro es que el hecho de que se tenga conjuntivitis no quiere decir que ya se tiene el virus de zika.
“En República Dominicana es común que, entre los males visuales, se conozca muy bien  qué es la conjuntivitis, ya que un gran porcentaje de dominicanos la ha padecido alguna vez”, explica.
Sin embargo, aclara que como ahora se está con la posibilidad de padecer el zika, es necesario que se tenga la debida información sobre los síntomas de la conjuntivitis.
Lo primero, dice, es que el ojo enrojece y lagrimea más de lo normal. Puede haber  ardor y la sensación de tener un cuerpo extraño dentro del ojo.
Otro punto es que molesta la sensibilidad a la luz, por lo que se recomienda llevar gafas que protejan la visión y evite que se complique más el malestar.
Hay tres tipos de conjuntivitis: la alérgica, la bacteriana y la vírica. La primera se puede diagnosticar con facilidad porque, como su nombre lo indica, es causada por una alergia. También puede ser previsible porque las personas que la sufren casi siempre conocen los motivos de su alergia.
La bacteriana es la patología más frecuente de los ojos. Se conoce porque empieza en uno de ellos y rápidamente se extiende al otro. Este tipo se trata con colirios antibióticos y amerita de una estricta higiene, sobre todo por el riesgo de contagio. La conjuntivitis vírica, también conocida como ‘ojo rosa’,  es la más peligrosa.
De ella habla Zambrano, quien asegura que es este tipo el que suele aparecer con el virus del zika.
“No necesariamente tiene que ser tan aguda, pero lo cierto es que esta es la que regularmente surge por el referido virus”.
De hecho, dice Zambrano, la conjuntivitis vírica aparece por epidemias, y por lo regular durante los meses cálidos. Y es muy contagiosa.
“Según la cepa de virus, las conjuntivitis virales pueden dar síntomas asociados como malestar general, dolor de garganta, cefalea y otros”, explica el especialista.
Prevención
Un aliciente es el hecho de que según el oftalmólogo es posible prevenir mayores daños cuando hay una conjuntivitis. Lavarse bien las manos con jabón antiséptico y usar toallas de papel para secarlas pueden evitar la irritación. Tanto niños como adultos pueden ser afectados.

Cuidado y seguimiento
Para decir que se tiene conjuntivitis porque se tiene el virus del zika, es preciso tener claro que hay otras señales o síntomas. “No por presentar irritación en los ojos podemos decir que tenemos este mal. Así que les ruego presten atención a todas las alertas que definen al zika, antes de autodiagnosticarse”. Es así como el oftalmólogo Jorge Zambrano llama la atención de los lectores respecto al virus que está quebrantando la tranquilidad de miles de personas en distintos países donde se han registrado casos.  
A su clamor se une su colega Yesenia Matos, quien entiende que lo primero es no alarmarse porque se tenga un simple ardor en los ojos. “Lo que debemos hacer, con este y otros casos que involucren la salud, es ocuparnos antes de preocuparnos. Visitar al especialista en cuestión es la mejor arma para despejar dudas, lograr un diagnóstico y buscar solución”.
Ambos especialistas coinciden en que atender las declaraciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es importante para no especular ni caer en la hipocondría.
Tratamientos
En todo caso, comenta Zambrano, siempre serán útiles los consejos de los especialistas. “Por ejemplo, las compresas frías y los analgésicos pueden ayudar, pero ojo, cuidado con la automedicación. Ello podría empeorar el problema”, resalta.
Una vez se visita al médico, por lo regular, este le pondrá un tratamiento basado en la administración de colirio, pomada o gel antibiótico. Esto es para mejorar la conjuntivitis alérgica o vírica.En el caso de que la infección se haya producido por herpes, esto no aplica, pues pueden empeorar la infección, dice.
De una semana a cinco días puede durar este tratamiento. Las gotas se administran entre cuatro y seis veces diarias y la pomada o el gel entre dos y tres veces al día.
En el caso de los infantes, Matos asegura que hay que tener mucho cuidado con el tratamiento a aplicar. La administración de las gotas puede resultar algo complejo si se resisten a que se le administren. “Pero claro, con amor y paciencia es posible lograr colocarles las gotas en el lagrimal. Podemos pedirles que cierren los ojos y que colaboren para que puedan sanarse. Lo importante es saber tratarlos como médico y entenderlos como niños que son”, considera.
Tanto Zambrano como Matos, aseguran que la conjuntivitis termina curándose sola, aunque enfatizan que es necesario tratarla para prevenir contagios y complicaciones.
La higiene es uno de los recursos más aconsejables para combatir la conjuntivitis. “De nada nos sirve a los especialistas indicarle a un paciente un medicamento y ponerle un tratamiento, si este no lo va a llevar como debe y no va a mantener la higiene”, comenta la oftalmóloga.
De hecho, dice que el mismo virus del zika tiene mucho que ver con la higiene, dado que es el agua almacenada en donde se desarrolla el mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, chikunguya y zika.
“Debemos cuidarnos mucho, no solo nuestra salud visual, sino todo nuestro organismo. Hay virus que pueden evitarse si prestamos atención a las campañas de prevención y salud de las autoridades, sobre todo de la OMS, la que tanto hincapié ha hecho en las medidas a tomar en cuenta para evitar estos virus”, reflexioma Matos.
Sin embargo, admite que todos tenemos la posibilidad de ser víctima de la picadura de este mosquito que está causando tantos estragos en Brasil, Colombia, Venezuela, República Dominicana, Puerto Rico, Estados Unidos y otros países del continente.
A tomar en cuenta
Un punto que para Zambrano es importante tocar es la conjuntivitis en los recién nacidos. “Sobre todo ahora que estamos frente a una epidemia del virus del zika que tiene como uno de sus síntomas a la conjuntivis, debemos prestar atención a nuestros pequeños, pues solos no pueden defenderse de todos los virus y bacterias que nos atacan”.
Comenta que no es que porque se les cuide estén a salvo de todos estos virus, pero sí es menor el margen de posibilidades de que sean afectados. Por ejemplo, comenta que si se les pone mosquiteros, se retiran todos esos envases de almacenamiento de agua y se fumiga es probable que se les esté poniendo a salvo del vector.
En todos los casos de la conjuntivitis, dice que un recién nacido que tenga sus síntomas debe ser llevado a un especialista, pues la conjuntivitis en los recién nacidos puede ser causada por una infección, una irritación o un conducto lagrimal obstruido.
“Un ejemplo de lo vulnerables que son los pequeños, es la conjuntivitis neonatal, que es causada por infecciones de transmisión sexual, como gonorrea o clamidia, y puede ser muy grave. Si usted está embarazada y cree que puede tener una infección de transmisión sexual, visite a un proveedor de atención médica para hacerse pruebas y recibir tratamiento. Si no sabe si tiene una infección de transmisión sexual, pero ha dado a luz recientemente y su recién nacido muestra signos de conjuntivitis, llévelo a su proveedor de atención médica de inmediato”, sugiere Zambrano.
Buscar ayuda de un especialista
Aunque las compresas frías son recomendables para refrescar y evitar mayores daños, es importante buscar ayuda médica para prevenir complicaciones.
Causas y efectos de la conjuntivitis
La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, generalmente causada por virus, bacterias o una alergia. La conjuntiva puede resultar inflamada debido a una reacción alérgica al polvo, el moho, la caspa animal o el polen, y puede verse irritada por la acción del viento, el polvo, el humo y otras clases de agentes que producen polución del aire. También puede sufrir irritación debido a un resfriado común o un brote de sarampión. La luz ultravioleta de una soldadura eléctrica de arco, una lámpara solar o incluso la intensa luz solar reflejada en la nieve pueden irritar la conjuntiva.
En ciertos casos, la conjuntivitis puede durar meses o años. Esta clase de conjuntivitis puede ser causada por procesos en los que el párpado se tuerce hacia fuera (ectropión) o hacia dentro (entropión), problemas con los conductos lagrimales, sensibilidad a ciertos productos químicos, exposición a sustancias irritantes e infección causada por una bacteria en especial (típicamente la clamidia).
La conjuntivitis se puede contraer si la persona que la padece ha estado en contacto con manos o toallas infectadas. Las infecciones pueden tener un origen viral -ya que los virus de una persona infectada se propagan por el aire, o bacteriano, según datos obtenidos de la página de internet Especiales de los CDC. ((Definición No confundir.

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