sábado, 1 de agosto de 2015

La salud exige sobriedad : sin bulimia, anorexia ni ortorexia.

Dr. Steven  Bratman, MD, MPH  quien en 1996 definió  el término Ortorexia.

ORTOREXIA

Cuidado con la adicción a las dietas

La preocupación descontrolada por la calidad de los alimentos puede llevar a las personas a tener deficiencias en vitaminas y nutrientes.

Jessica Bonifacio Santo Domingo
Verse bien en estos tiempos es uno de los objetivos que buscan hombres y mujeres, sin importar la edad. Cirugías,  ejercicios y dietas  son el trío para proyectar una buena imagen de manera saludable, algo que no es malo, pero que llevado al extremo puede afectar la salud.
Tal es el caso de la ortorexia, patología definida como un trastorno alimenticio relacionado con la calidad de los alimentos y el rechazo de otros que se perciben como dañinos, explica la nutrióloga Priscilla Aponte.

Este desorden conlleva a que las personas solo quieran consumir alimentos puros, libres de químicos y pesticidas, bajos en grasas o muy bajos en calorías, dice la experta.
 “El que padece ortorexia tiene  un concepto equivocado sobre ciertos tipos de comidas al considerarlas como dañinas”.
Esta falsa creencia lleva al individuo a tener deficiencias nutricionales, manifiesta.
Las personas con este trastorno presentan síntomas como cansancio, falta de energía, bajo rendimiento en el trabajo, insomnio, estreñimiento, náuseas, vómitos, anemia, arritmias, caída del cabello, debilidad en las uñas, disminución de la visión nocturna..., resalta Aponte.
“Los ortoréxicos se preocupan mucho por la calidad de los alimentos. En ocasiones, se vuelven adictos a las ‘dietas de moda’, lo que les produce oscilaciones en el peso”.
 En algunos casos pueden derivar en anorexia nerviosa, en la que la restricción calórica a veces conduce a la desnutrición severa y hasta la muerte, si no es tratada, expresa.
Dice que la ofuscación patológica de suprimir alimentos “tóxicos” puede conducir a restricciones de vitaminas y nutrientes.
Dietas: ¿moda o patología?
Hoy en día la mayoría de las personas  están interesadas en lucir ‘fitness’. Por esto comen alimentos sanos. El problema surge cuando, más que por salud, la gente lo está haciendo por moda, explica la nutrióloga clínica Annie Veloz.
“La población joven es un gran público: las féminas, deportistas y fisiculturistas”, señala.
Pero ¡cuidado! Comer solo en función de la imagen, esto es, de lucir bien, no siempre resulta en el anhelado bienestar físico. Por ejemplo,  una actitud obsesiva por los alimentos orgánicos, considerados convenientes para la salud corporal, puede estar afectando tu salud mental y nutricional, aclara la experta.
Este comportamiento alimenticio podría tratarse de una adicción a las dietas. Esta actitud la presentan algunas personas adictas a ciertos alimentos que tienden a calificar como dañinos los comestibles que los amigos o familiares consumen, a diferencia de los saludables que ellos prefieren.
Hacen alarde de tener una imagen en perfectas condiciones, en comparación con los demás.
Sin embargo, la salud está en el equilibrio de la dieta, resalta Veloz.
Algunos jóvenes comienzan siendo fanáticos de modelos y actores que ven en los medios de comunicación, lo que los lleva a un concepto equivocado de condiciones físicas ideales, asegura Veloz.
“Todos los extremos hacen daño. Los jóvenes empiezan por moda y terminan afectando su salud, porque sobrepasan los límites; entonces necesitan ayuda clínica y sicológica”.
Veloz resalta que la ortorexia es un trastorno alimenticio al igual que la bulimia y la anorexia.
Por otro lado, Priscilla Aponte, nutrióloga, dice  que la obsesión puede provocar que las personas se inclinen a solo consumir ciertos tipos de alimentos, tales como jugos verdes, dieta de la manzana, de cereales, de sopa o cualquier tipo de dieta que esté de moda.
 Ella aclara que las dietas que se relacionan con un solo tipo de alimento son, por lo regular, las peores, pues provocan serios problemas carenciales y rebotes.
“Estos promueven niveles de ansiedad en relación con las comidas. Su vida gira en torno a la calidad de los alimentos, y a lo nuevo en las dietas”, dice Aponte.
Causas y riesgos
Aponte observa que el exceso en el consumo de dietas hiperproteicas, ricas en proteínas, y reducción en la ingesta de azúcares y grasas  pueden provocar un aumento del colesterol sanguíneo.
Además se puede sufrir de constipación, puntualiza.
El suprimir de manera prolongada los hidratos de carbono puede provocar falta de energía, según la especialista.
Asimismo, dice, la supresión estricta de productos de origen animal puede conducir a anemias por déficit de vitamina B12.
También cuando la persona está obsesionada con el consumo de suplementos vitamínicos o proteicos con fines de construir masa muscular, puede sumar otros problemas de salud que van  desde constipación, arritmias cardiacas y trastornos de la filtración renal.
Asimismo Veloz confirma estas explicaciones señalando que los adictos a la dieta suelen sufrir déficit de nutrientes, problemas digestivos y  otras dolencias.

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