miércoles, 17 de junio de 2015

Hiperplasia Prostática Benigna (HPB)

 Por la Dra. Eva Marte A. 
Uróloga-endouróloga.

¿Qué es la Hiperplasia Prostática Benigna (HPB)?
Es una enfermedad en la cual la glándula prostática aumenta de tamaño y puede causar problemas para orinar. La HPB puede elevar los niveles de antígeno prostático específico o PSA a dos o tres veces más del nivel normal.
Un hombre que tenga HPB también puede, al mismo tiempo, tener cáncer de próstata sin detectar, o puede desarrollarlo en el futuro. Por consiguiente, es recomendable que todos los hombres mayores de 50 años consulten a su médico para que se les haga un tacto rectal y el PSA una vez al año para detectar el cáncer de próstata.

¿Cómo ocurre la Hiperplasia Prostática Benigna (HPB)?
La próstata pasa por dos períodos principales de crecimiento. Al inicio de la pubertad, la próstata dobla de tamaño. Después, alrededor de los 25 años, la próstata comienza a crecer nuevamente y continúa creciendo durante casi toda la vida del hombre.
El agrandamiento continuo de la próstata no suele causar problemas hasta más tarde en la vida. Sin embargo, el segundo período de crecimiento, muchos años después, podría resultar en HPB.
¿Por qué causa síntomas el agrandamiento de la próstata?
A medida que la próstata se agranda, ejerce presión contra la uretra e interfiere con la micción. Al mismo tiempo, la pared de la vejiga se irrita, se hace más gruesa y comienza a contraerse aun cuando contiene cantidades pequeñas de orina, lo que causa micción más frecuente. A medida que la vejiga continúa debilitándose podría no vaciarse completamente y retener un poco de orina, lo que lleva a la sensación frecuente de tener que anular, con un lento flujo de la orina, y el despertar en la noche para orinar.
¿Cuáles síntomas causan la HPB?
Cada persona manifiesta los síntomas de una forma diferente. Algunos de los síntomas son:
  • Goteo o escape de orina.
  • Orinar con más frecuencia, principalmente en la noche.
  • Urgencia para orinar.
  • Retención de orina o incapacidad de orinar.
  • Chorro de orina débil, con pausas e interrupciones.
Todos estos síntomas de no tratarse a tiempo, puede conllevar a:
  • Incontinencia.
  • Daños al riñón.
  • Daños a la vejiga.
  • Infecciones de las vías urinarias.
  • Cálculos en la vejiga.
  • Incapacidad para orinar en absoluto

¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico de la HPB en sus etapas más tempranas puede disminuir el riesgo del desarrollo de complicaciones. La demora en el diagnóstico puede causar daños permanentes a la vejiga, en cuyo caso el tratamiento de la HPB puede ser ineficaz. Además del examen y el historial médico completo, los procedimientos para diagnosticar la HPB pueden incluir los siguientes:
  • Tacto Rectal: Procedimiento mediante el cual el médico introduce en el recto un dedo para examinar el recto y la glándula prostática para detectar señales de cáncer.
  • Sonografía prostática transrectal: Esta sonografía se realiza con el fin de tener una medición del tamaño de la próstata y valorar si está produciendo obstrucción en el cuello de la vejiga.
  • Cistoscopia (llamada también cistouretroscopia). Examen mediante el cual se introduce un tubo flexible con una pequeña cámara a través de la uretra para examinar la vejiga y el tracto urinario y detectar anomalías estructurales u obstrucciones, como los tumores o cálculos.
  • Estudio del flujo urinario. Examen mediante el cual el paciente orina en un dispositivo especial que mide la rapidez con que fluye la orina. La disminución del flujo puede sugerir hiperplasia prostática benigna (HPB).
¿Qué tratamiento debe recibir si se le diagnostica HPB?
El tratamiento específico para la HPB será determinado por su urólogo basándose en lo siguiente:
  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
  • Qué tan avanzada está la enfermedad.
  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
  • Su opinión o preferencia.

Con el tiempo, suele ser necesario seguir algún tipo de tratamiento para tratar los síntomas de la HPB. Cuando la glándula se encuentra sólo ligeramente agrandada, puede que el tratamiento no sea necesario ya que los estudios de investigación muestran que en algunos casos leves algunos de los síntomas de la HPB desaparecen sin tratamiento. Esta decisión solamente puede tomarla su urólogo después de evaluar cuidadosamente su caso individual. Sin embargo, los exámenes médicos periódicos son importantes para identificar posibles problemas.

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