jueves, 4 de diciembre de 2014

La corrupción es un cáncer del Estado y enferma a la población


Corrupción, cáncer del Estado

Lic. Carlos Quintanilla Schmidt Vicepresidente de la República de El Salvador

1. Corrupción: hay que atacar ese cáncer

Corrupción, cáncer del Estado”, expresa un concepto de corrupción que la compara metafóricamente con esa grave enfermedad que es el cáncer, y que ha causado y sigue causando tantas muertes; y hasta hoy no se ha podido encontrar la medicina que permita erradicarla de una sola vez.
Siguiendo esta metáfora, debemos preguntarnos si al igual que el cáncer, hoy en día estamos condenados a padecer indefinidamente de ese “cáncer de la corrupción”, sin tener ninguna esperanza de encontrar la cura o la vacuna, que nos permita erradicarla como enfermedad que abate a todo el mundo.
Porque hay que aceptar de una realidad: corrupción existe en todas partes, en todos los estratos de la sociedad y no solamente en la esfera del Órgano Ejecutivo. Por supuesto, que en países desarrollados la enfermedad del “cáncer de la corrupción” es muchísimo menor que en los países en vías de desarrollo o en vías de transición. Pero hay que aceptar que en ninguna parte ha podido erradicarse por completo.
Debemos reconocer que la corrupción, al igual que la delincuencia o la pobreza, nunca podremos erradicarlas. Siempre habrá delincuentes como siempre habrán pobres y como también habrán corruptos. Probablemente eso sea como consecuencia de la propia naturaleza humana que hace diferenciar a hombres y mujeres del mundo. Unos resultan buenos, otros malos; unos inteligentes, otros retrasados; otros fuertes, otros débiles, otros corruptos, y otros honestos.
Sin embargo, aunque tenemos que aceptar que la humanidad está condenada a vivir con esa enfermedad endémica, todos, y repito, todos, estamos obligados a luchar por disminuir los índices de corrupción que nos permita atenuar los graves daños que nos causa.
De acuerdo a la Declaración de Lima de 1997, surgida de la Octava Conferencia Anti-corrupción que se llevó a cabo en Lima, Perú, se señala que la corrupción:
  • Erosiona la base moral de toda sociedad.
  • Viola los derechos económicos y sociales del pobre y del indefenso.
  • Socava la democracia.
  • Subvierte el imperio de la ley, base de toda sociedad civilizada.
  • Retrasa el desarrollo.
  • Niega a la sociedad, y particularmente a los pobres, los beneficios de la libre y abierta competencia.
Con estos daños, el compromiso de combatir la corrupción debería de ser considerado un estandarte nacional, para ser alzado por todos los salvadoreños y salvadoreñas.

2. Ataque a la corrupción con medidas punitivas

Quiero referirme a cómo debemos atacar la corrupción, porque hay varias formas de atacar la corrupción. Una de ellas la forma punitiva de atacarla y la segunda la forma preventiva de atacarla.
En primer lugar respecto a las medidas punitivas para combatir la corrupción, es importante descubrir de inmediato a todos los “enfermos” de corrupción de nuestro país, para que dejen de causar el daño que generan con su corrupción. Es importante para ello fortalecer y apoyar las instituciones que de acuerdo a nuestras leyes, tienen la obligación de investigar y sancionar a estos enfermos de corrupción.
Decía el peruano Carlos Morelli, en su discurso de apertura de la Octava Conferencia de Lima, Perú, en 1997, que "si la corrupción es un cáncer, no todos son cáncer de la piel; muchos de ellos son internos y se desarrollan de manera encubierta, solapada, sin aparecer; y lo peor, con la apariencia de un cuerpo en buena salud".
A veces, pues, resulta difícil descubrir estos enfermos, porque aparentan estar gozando de buena salud. Este es, precisamente, el gran reto que se plantea a instituciones como la Corte de Cuentas de la República, Fiscalía General de la República, Policía Nacional Civil, Sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia, Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, quienes son encargadas en una u otra forma, de descubrir a estos enfermos.
Pero una vez que se haya descubierto a quienes padecen de esta enfermedad, hay que proceder, acto seguido, a hacerles el respectivo diagnóstico que confirme su enfermedad, a fin de enviarlos a un hospital especial donde estén recluidos con otros pacientes que padezcan de este mismo mal. Esta es, por otra parte, la gran responsabilidad del Organo Judicial que preside el doctor Jorge Eduardo Tenorio, quienes deben juzgar a los corruptos y enviarlos, si resultan que han cometido actos de corrupción, al correspondiente centro penitenciario.
Todo lo anterior forma parte de la medicina punitiva que debemos aplicar a los que cometen actos de corrupción.

3. Ataque a la corrupción con medidas preventivas

Pero, ¿qué podemos decir sobre las medicinas preventivas contra la corrupción?, porque siempre existen medidas preventivas. Existen medidas que toda persona puede tomar para evitar una enfermedad. Cuando dejamos de fumar, estamos previniendo el cáncer de pulmón. Cuando evitamos los rayos solares y usamos bloqueadores en nuestro cuerpo, estamos previniendo el cáncer de piel.
Numerosos estudios del Banco Mundial han expresado que al modificar las estructuras del Estado tradicional que se han existido en nuestros países, puede lograrse la prevención contra la corrupción. Después de la Segunda Guerra Mundial, surgieron en todo el mundo los Estados estructurados, especialmente, para controlar las esferas de la economía. El Estado era el motor del desarrollo, era el dueño de los activos productivos, era el protector de la industria nacional, y el que generador más grande de las fuentes de trabajo en el país.
Las consecuencias de este concepto de estado fueron: la creación de un aparato estatal sobrecargado, burocracia ineficiente, numerosas pero débiles instituciones, reglamentación excesiva y además, un aspecto muy importante de destacar, una corrupción sistemática generadora en todos estos países. Esta era en breves palabras, la síntesis del Estado Salvadoreño durante las décadas de los años setentas y ochentas. Recordemos como los tráficos de influencia, el soborno y la mordida, como aquí le llamamos, eran pan de cada día para no pagar impuestos, para obtener créditos bancarios, para tramitar licencias de manejo y hasta para obtener una línea telefónica.
Aceptando que ese tipo de estructura de Estado provoca corrupción e ineficiencia, ha sido necesario definir las nuevas funciones que debe tener el Estado moderno. Se señala que una de sus principales funciones, y talvez la más importante, es hacer valer el estado de derecho pero además garantizar la estabilidad macro-económica.
Además, este Estado moderno debe establecer políticas que no provoquen distorsiones en la economía, para lo cual se hace necesario apoyar la apertura de mercado y la libre competencia. El aparato estatal debe volverse más eficiente, disminuyendo su tamaño para dejar que el sector privado el que desarrolle algunas actividades especiales y proporcione servicios en una forma más ágilmente y con menor costo. Sin embargo, el papel del Estado debe seguir siendo muy fuerte en la inversión de los servicios sociales y en obras de infraestructura, protegiendo a los grupos más vulnerables de la sociedad.
Lo anterior solamente es posible impulsando reformas de ajuste estructural, que reducen el control discrecional de los funcionarios, mediante reglas claras, sencillas y transparentes.
Además, estableciendo políticas de desarrollo institucional, tales como:
  • la privatización de servicios prestados ineficientemente por el Estado.
  • Apoyar procesos de descentralización.
  • perfeccionamiento de las finanzas públicas.
  • mejora del proceso de elaboración de presupuesto y del gasto público.
  • modernización de las aduanas.
  • refuerzo a las instituciones de auditoría.
  • mejora de la administración pública.
  • reforma y apoyo del poder judicial.
  • esfuerzo conjunto y coordinado entre el Estado y la Sociedad civil.

4. Que se ha hecho y que falta por hacer

No todas las acciones anteriores para prevenir el cáncer de la corrupción competen directamente al Organo Ejecutivo. Una parte importante corresponde al Organo Judicial y además a las instituciones fiscalizadoras del Estado como la Corte de Cuentas. Sin embargo, reconocemos que al Organo Ejecutivo le corresponde una buena parte de estas medidas. Muchas de estas medicinas preventivas ya se han estado aplicando a nuestra enferma sociedad; otras esperamos aplicarlas en nuestro Gobierno que recién inició el pasado primero de junio.

4.1. El camino recorrido:

La Administración Cristiani pudo iniciar el proceso de estabilización macroeconómica, con medidas de ajuste estructural y liberalización económica. Se crearon y se ejecutaron algunas reformas importantes como:
  • El perfeccionaron las finanzas públicas, facilitando e incrementando la recaudación tributaria mediante la supresión de una gran cantidad de impuestos "improductivos", simplificando y fortaleciendo los sistemas y procedimientos de recaudación para los principales impuestos que quedaron vigentes: impuesto sobre la renta e impuesto sobre transferencia de bienes muebles (impuesto al valor agregado), impuesto sobre importaciones y otros menos importantes.
  • Se fortaleció el sistema financiero, que incluyó la privatización de los bancos, que habían sido nacionalizados en 1980. Los Bancos nacionalizados tuvieron que ser saneados antes de la privatización, pues estaban técnicamente en quiebra como consecuencia de acciones de corrupción financiera, en créditos en mora otorgados por razones políticas o por razones de amistad.
La Administración Calderón Sol mantuvo la estabilidad macroeconómica del país y puso énfasis en privatizar actividades que tradicionalmente realizaba el Estado, a través de grandes estructuras burocráticas proclives a la corrupción y bajo la forma de monopolios estatales, sin permitir competencia alguna. Dentro de estas últimas se destacan:
  • La privatización de las telecomunicaciones del país.
  • La privatización de las distribuidoras de energía eléctrica y algunas plantas generadoras de energía.
  • La privatización de los fondos de pensiones del país.
Con estas reformas consideramos que se ha logrado reducir efectivamente la corrupción en las áreas fiscal y financiera del país, así como en actividades que antes eran prestadas por el Estado y hoy son desarrolladas por empresas privadas, en las áreas de telecomunicaciones, distribución de energía eléctrica y fondos de pensiones, cerrando focos de corrupción en instituciones del estado que antes prestaban dichos servicios a la ciudadanía.

4.2. El camino por recorrer: estrategias del actual Gobierno en el Combate contra la corrupción

El Gobierno de El Salvador consideramos que tiene un compromiso para combatir la corrupción. Para ello es importante y necesario el establecimiento de un gobierno “honesto y transparente”, con credibilidad frente a la ciudadanía, para aceptar la co-responsabilidad que a todos nos corresponde.
Selección de Miembros del Gabinete.
Para formar un Gobierno honesto, fue necesario realizar una adecuada selección de los funcionarios que integran el Gabinete de Gobierno, lo cual se hizo con el apoyo de una Comisión de destacados miembros de la Sociedad Civil. Se hizo un redefinición de los objetivos de cada cartera de estado, que respondiera al contenido del programa de gobierno “LA NUEVA ALIANZA”; y en segundo lugar, se definió objetivamente la formación profesional, académica y la experiencia que debía tener cada funcionario en los diversos cargos del Gabinete.
Solo hasta entonces se seleccionaron las personas que ocuparían dichos cargos, para lo cual se practicó un “examen de honestidad” en el historial profesional de cada candidato, como condición indispensable para ser considerado como parte del Gabinete.
Promover Eficiencia en la Gestión Pública y Descentralización.
Algunas de las acciones a realizar, como parte de su estrategia gubernamental de combate preventivo a la corrupción, son las siguientes:

  1. Desarrollar una gestión pública realista y eficiente en base a resultados: para lograr este objetivo, el Presidente de la República ha anunciado que evaluará permanentemente el desempeño de sus miembros del Gabinete de Gobierno, a fin de determinar el cumplimiento de los objetivos y metas propuestas en cada cartera de Estado.
  2. Evitar la discrecionalidad de los funcionarios públicos en la toma de sus decisiones: puesto que la potestad discrecional aumenta el riesgo de cometer actos de corrupción administrativa. Por esa razón, son importantes reglas claras y precisas.
  3. Continuar mejorando la eficiencia en la recaudación tributaria: para facilitar el pago de impuestos de parte de todos los que califican como contribuyentes. Recordemos como antes debíamos de llenar grandes formularios y leer grandes informaciones para cumplir con nuestro compromiso de pagar y declarar nuestros impuestos. Este proceso se ha venido reduciendo a una simple página que facilita, precisamente, la recaudación tributaria y obviamente los riesgos de corrupción.
  4. Realizar una adecuada asignación presupuestaria y coordinar el uso adecuado, honesto y transparente de los recursos públicos: para estos efectos se ha creado la Secretaría Técnica de la Presidencia de la República, encargada de priorizar las acciones y proyectos del Gobierno con los distintos funcionarios del Gabinete; y coordinar su ejecución posterior. Prueba de ello ha sido que ahora hemos tenido la oportunidad de presentar detalladamente el presupuesto del año 2000, no sólo a los diputados que al final van a tener que verlo y aprobarlo, sino que también se ha presentado a instituciones gremiales y a miembros de la sociedad civil y se va a presentar también a las universidades para que cada una pueda ver hacia donde van presupuestados los recursos del Estado y a donde se van a invertir.
  5. Apoyar la aprobación inmediata de la nueva ley para suministros y licitaciones del Estado: porque estamos conscientes que necesitamos de procedimientos claros y transparentes para la compra de suministros que demanda el Gobierno y para el trámite de licitaciones de proyectos públicos.
  6. Crear mecanismos para descentralizar algunos servicios que hoy son prestados por el Estado: tales como la prestación del recurso hídrico, el mantenimiento de carreteras y caminos, que podrían estar a cargo de gobiernos locales o empresarios privados. Prueba de ello es el proyecto de Tetralogía en donde se ha dado el manejo del recurso hídrico muchas municipalidades del Departamento de Usulután.
  7. Adoptar nuevas alternativas con participación privada: que logren mayor eficiencia en el manejo y administración de los servicios que se prestan en puertos y aeropuertos del país.
  8. Fortalecer la libre competencia entre todos los sectores de la economía nacional: facilitando el ingreso al mercado de cualquier inversionista interesado en participar en cualquier área del comercio, industria, agricultura, etc.
  9. Incentivar la Participación de la Sociedad Civil: pues estamos plenamente convencidos en que la participación de otros integrantes de la Sociedad Civil, es absolutamente necesaria para lograr el cumplimiento de los objetivos que persigue nuestro programa de Gobierno “LA NUEVA ALIANZA”.
  10. Descentralización: Promover la participación de gobiernos locales y comunidades: implica descentralización para lograr un acercamiento gradual hacia la propia comunidad de los servicios que ella misma demanda, permitiendo a los actores locales una mayor participación en la identificación y la solución de sus problemas.
    Para ello se ha creado una oficina que coordina la inversión pública del Estado, bajo la dependencia de la Presidencia de la República, en la cual participan los gobiernos locales de todo el país, quienes definen sus proyectos prioritarios que benefician a sus propias comunidades. Habrá que capacitar y supervisar la actuación de los miembros de la Sociedad Civil que asuman esta participación ciudadana, para evitar que la corrupción simplemente se traslade de los ámbitos gubernamentales a los sectores locales o comunales.
  11. Rescate de los valores morales. Es importante fortalecer dentro y fuera de la administración pública, la cultura y el sistema de valores apoyado en la honradez, la ética, la equidad y la moralidad en las actuaciones de toda la ciudadanía. Como lo hemos dicho en varias oportunidades, en el caso de los funcionarios públicos, la política debe ser sinónimo de servicio. Hay que construir una CULTURA DE HONESTIDAD entre toda la población. Que el ciudadano se sienta orgulloso de ser honrado. Ese esfuerzo por construir la cultura de la honestidad debe iniciarse en la escuela y en cada familia salvadoreña. Por eso se vuelve necesario establecer nuevamente en los currículos educativos, aquellas asignaturas que fortalecen los valores de niños y jóvenes estudiantes de primaria y secundaria.
  12. Fortalecer la libertad de expresión. La libertad de expresión es uno de los principios protegidos por la Constitución; pero además, desarrolla un papel muy importante en el combate a la corrupción, pues permite que todos los medios de comunicación, sea prensa escrita, radial o televisiva, puedan dar a conocer las actuaciones de los funcionarios públicos que pueden poner, en algunas oportunidades, en duda la integridad personal de sus actuaciones. El periodismo investigativo en El Salvador está tomando pasos muy importantes que indudablemente constituyen valuartes importantes en el combate a la lucha contra la corrupción.
  13. Crear un Código de Etica para empleados públicos y una Oficina de Etica Gubernamental. Finalmente, en lo personal estoy convencido que hay necesidad de establecer un Código de Etica para empleados públicos, y además una oficina de ética gubernamental. Hay que analizar la conveniencia de ese código para que cada persona que trabaja con o para el gobierno, tenga que acomodar su conducta y su comportamiento a reglas específicas que previenen la corrupción. En otros países existe también una oficina de Etica Gubernamental, con el fin de monitorear el comportamiento de los empleados de gobierno, aunque sus objetivos y facultades tendrían que ser claramente definidos, para evitar conflictos de competencia con otras instituciones que también tienen que tratar temas de corrupción.

5. Conclusiones y reflexiones finales

La corrupción llega hasta donde un Estado la tolera y hasta donde la sociedad civil la soporta. Los sociedades de Latinoamérica han soportado el cáncer de la corrupción por demasiado tiempo, como para no decidirse a enfrentar el problema y extirparlo en los umbrales del siglo XXI; hoy demandan a sus Estados combatir la corrupción.
La corrupción es una grave enfermedad que puede poner en peligro no solo la estabilidad de una nación sino su propia supervivencia y existencia, especialmente hoy en día en que vivimos en un mundo más globalizado. Por dicha razón se hace necesario la unión de esfuerzos que contribuyan a esta causa, no solo de parte de los miembros de un Gobierno, sino de parte de todos los Gobiernos del mundo; y además de todos los ciudadanos del mundo.
Es responsabilidad de todas las naciones y de todos los ciudadanos del mundo combatir la corrupción. Si no lo hacemos, todos seremos culpables, en alguna medida, por nuestra tolerancia, por nuestra complicidad o por nuestra omisión.
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Nota editorial: "Corrupción: cáncer del Estado" es una ponencia del Vicepresidente de la República, Carlos Quintanilla Schmidt, presentada durante una actividad patrocinada por la Universidad Nueva San Salvador, en el Hotel Radisson, San Salvador, el 20 de octubre de 1999.

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