sábado, 1 de marzo de 2014

La aflatoxina, producida por los hongos Aspergillus flavus y Aspergillus parasiticus influye en la desnutriciòn de niñ@s en Guatemala.


Toxina de maíz influye en desnutrición de niños en Guatemala

CIUDAD DE GUATEMALA.-Una toxina presente en el maíz, base de la dieta de los guatemaltecos, es una de las causas de la desnutrición crónica que afecta al 49% de niños menores de cinco años en este país, informaron fuentes oficiales.
En niveles altos, la llamada “aflotoxina” es un inhibidor del crecimiento, produce cáncer hepático y cirrosis, comentó Olga Torres, microbióloga experta en toxinas y colaboradora en un estudio desarrollado con el apoyo de la ONU. Según el estudio, una de las causas por las que ese flagelo no disminuye en Guatemala es la presencia en el cuerpo de los menores de la aflotoxina, producida por hongos que contaminan el maíz cuando el grano no se seca de manera correcta después del corte.
Torres explicó que en los ocho municipios donde se realizó la investigación se encontraron niveles de exposición a la toxina superiores a las 20 partes por billón (ppb), estándar recomendado por normas internacionales. El registro más bajo fue de 23,9 ppb, pero en otros llega hasta 6.641 ppb, lamentó la experta, quien precisó que el estudio se hizo sólo en menores. “El estándar de 20 ppb es el que se establece en Estados Unidos y se utiliza aquí (en Guatemala). La diferencia es que allá se consume muy poco maíz, mientras que en Guatemala es la base de la alimentación”, explicó Torres al diario Prensa Libre.
El gobierno planea invertir más de dos millones de dólares para impulsar un plan de mejoramiento de la calidad y tratamiento del maíz y bajar la presencia de la aflatoxina, producida por los hongos Aspergillus flavus y Aspergillus parasiticus.
“El problema es extendido en el país. Nos preocupan las consecuencias para la salud de la población”, afirmó el ministro de Agricultura, Élmer López, al anunciar a la prensa la inversión.Según la ONU, en Guatemala el 49% de los niños menores de cinco años (un millón) padece desnutrición crónica, el nivel más alto de Latinoamérica y sexto en el mundo. Además de la incidencia de la toxina, hay factores sociales que agravan la desnutrición en los niños guatemaltecos.
El estudio, titulado “Cuellos de botella, barreras relacionadas a la reducción de la desnutrición crónica”, fue desarrollado por la estatal Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y otras instancias internacionales.

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