jueves, 27 de septiembre de 2012

La palabra tiene energìa y poder.


Mis palabras tienen energía y poder.

No necesito tener un vocabulario extenso para expresarme con claridad. Cada frase que digo demuestra el poder de la palabra hablada. Mi alabanza y entusiasmo expanden el bien de Dios. Lo que digo puede elevar el espíritu de alguien o ayudarlo en un momento difícil. Puedo brindar seguridad, guía, bondad o aprecio.

Como sé que lo que digo puede ser recordado y afectar a otra persona, elijo palabras claras y consideradas, edificantes y afirmativas. También utilizo palabras positivas al hablar conmigo mismo, reconociendo que soy una creación valiosa y vital de Dios. Contribuyo a una conciencia de alabanza y fe, consciente de que mis palabras tienen energía y poder.
La congoja abate el corazón del hombre; la buena palabra lo alegra.—Proverbios 12:25



No hay comentarios:

Publicar un comentario