miércoles, 26 de septiembre de 2012

La Palabra Diaria, CONSUELO, miércoles,26 de septiembre, 2012

Consuelo

El amanecer de un nuevo día me brinda consuelo.
 
Aveces puede que permanezca despierto durante la noche sintiéndome ansioso por el mañana. Cuando esto sucede, elijo conscientemente dejar de preocuparme y, en vez de ello, pensar en la Dios. Al hacerlo, mis pensamientos se unen a la Fuente de todo bien. Al cambiar mi pensar, recibo la seguridad de que mis necesidades ya han sido satisfechas, que no tengo que preocuparme por nada.

Dios vibra dentro de mí, y estoy receptivo para recibir el bien que deseo. Dicha comprensión me consuela y hace que duerma plácidamente. Despierto descansado en cuerpo y espíritu. Soy uno con Dios y estoy atento a la guía y a las ideas divinas. Con gratitud, afirmo: Todo está bien.

Preguntad por … el buen camino. Andad por él y hallaréis descanso para vuestra alma.—Jeremías 6:16

No hay comentarios:

Publicar un comentario